Construida en 1906 como residencia familiar, Casa Versalles ha sido testigo de distintas etapas de la Ciudad de México. Hoy, su arquitectura porfiriana y sus espacios originales continúan dando vida a nuevas historias a través de la cultura, la gastronomía y los eventos.

Desde 1906, Casa Versalles ha sido testigo y protagonista de la evolución cultural de nuestra ciudad.

Inicia la construcción de la residencia para Joaquín Cortina Rincón Gallardo y Refugio Goríbar Zavala, diseñada por los arquitectos Manuel Cortina García e Ignacio Gorozpe y Morán.
La propiedad forma parte del desarrollo de la entonces Colonia Americana, una de las zonas residenciales más distinguidas del Porfiriato e inspirada en la arquitectura europea.


Su fachada neoclásica, el Gran Salón con techo de inspiración mudéjar y numerosos acabados originales convierten a Casa Versalles en uno de los mejores ejemplos del eclecticismo porfiriano.
El empresario francés François de Rosen adquiere la propiedad y establece la sede de Aromáticos S.A. de C.V. Desde entonces, la residencia permanece bajo el cuidado de su familia, quienes han preservado su valor histórico.


Casa Versalles inicia una nueva etapa como Centro Cultural, Social y Gastronómico, convirtiéndose en un espacio para eventos, experiencias y proyectos culturales.
Cada celebración, producción y encuentro escribe un nuevo capítulo en la historia de una de las residencias porfirianas mejor conservadas de la Ciudad de México.

Nuestra filosofía se basa en tres pilares fundamentales que han guiado nuestro camino durante más de un siglo: la hospitalidad genuina, la cohesión social y la celebración de la cultura.
Creamos experiencias cálidas y acogedoras que hacen sentir a cada huésped como en casa.
Fomentamos la unión y el encuentro entre personas, creando vínculos duraderos.
Preservamos y celebramos la riqueza cultural a través de eventos únicos y memorables.
Permítenos compartir y ser parte de tu historia.
